Guerra Civil en Los Monegros

Share on facebook
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on whatsapp

La Guerra Civil Española tuvo en Aragón un importante y duradero frente de enfrentamiento. El territorio de Aragón quedó dividido de norte a sur por un frente de guerra de más de 400 kilómetros. En ambas retaguardias, la violencia se impuso con toda su crudeza. El cerco de Huesca y batallas como Belchite o Teruel constituyeron un foco de atención tanto nacional como internacional

El desierto de los Monegros

El desierto de los Monegros es un territorio con encanto que atrapa a quien lo visita. Se encuentra en la Depresión del Valle del Ebro, en el centro de Aragón.

Su paisaje desértico y su naturaleza única en el mundo, sus tradiciones ancestrales y su rico patrimonio histórico y cultural invita a perderse en los Monegros y descubrir todo lo que este paisaje esconde a simple vista.

La Comarca de los Monegros convencida de la necesidad de la divulgación histórica ha recuperado algunos de los escenarios que dejó la Guerra Civil Española en esta Comunidad Autónoma.

En esta ocasión, `el rastro de la Guerra’ ha visitado tres posiciones: Monte Irazo en Alcubierre (Huesca), conocida popularmente como la Ruta Orwell por la presencia del célebre escritor inglés; Las Tres Huegas y la cota San Simón, en Leciñena (Zaragoza) y la posición de Santa Quiteria, en Tardienta (Huesca).

LA RUTA ORWELL

La posición Monte Irazo, más conocida como La Ruta Orwel, constituye un frente de más de cien metros en la carretera que une Leciñena con Alcubierre

En los montes Irazo y Pucero se asentó el POUM desde el inicio del conflicto hasta febrero de 1937, siendo relevado por las fuerzas socialistas y comunistas de la columna «Carlos Marx», cuyo cuartel general se había establecido en Tardienta. La posición fue rebasada y abandonada en marzo de 1938, cuando el ejército franquista rompió el frente de Aragón en su avance hacia Cataluña.

Este conjunto de trincheras pertenece a las denominadas de tipo pelotón y constituyen un pequeño ejemplo de la fortificación principal que ocupaba un frente de más de cien metros.

A iniciativa de la Comarca de los Monegros, se ha recuperado este conjunto patrimonial que contiene un pozo de tirador individual y uno doble, asentamientos para armas colectivas, abrigos para personal, pertrechos, un observatorio con vistas a la sierra y una de las trincheras.

Las Tres Huegas y la cota San Simón

Se accede a la zona por el km 33.5 de la A-129 y se puede visitar tanto la zona de acantonamiento o “vivac” como la cota San Simón.

Este lugar recibe el nombre de Las Tres Huegas («huega» o «güega» que significa, en aragonés, mojón, límite o separación de términos), dado que en él confluyen los términos municipales de Robres, Alcubierre y Leciñena.

Los hechos ocurridos en este paraje tuvieron lugar el 9 de abril de 1937, cuando un batallón republicano de la división “Maciá-Companys”, en un ataque por sorpresa logró tomar la cota y también la quinta de la derecha de la carretera. En la acción se produjeron muchas víctimas en el bando franquista, casi un centenar, aunque los distintos autores no llegan a ponerse de acuerdo en la cifra exacta. Entre los muertos se encontraba el jefe de la posición, el teniente Eugenio Hernández Santamaría, condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando a título póstumo. No obstante, el rápido avance del ejército franquista, la “Segunda Bandera Móvil de Falange” y el “Tercio Sanjurjo” reaccionaron con prontitud y recuperaron esta 2ª posición izquierda, conocida asimismo como San Simón, ocasionando igualmente un elevado número de víctimas entre los combatientes leales al Gobierno.

Durante quince meses, un elevado contingente de soldados del ejército franquista, ocupó esta zona ubicando los pertrechos necesarios para guarecerse y atender a las necesidades básicas de la alimentación y descanso.

El hecho de hallarse en un ámbito protegido por las lomas circundantes apropiado para la ocultación en laderas, sirvió para la construcción de refugios o abrigos, puestos de mando, cocinas, pozos o aljibes, incluso se horadaron cuevas con fines de protección del mando o depósitos de munición.

El 12 de octubre de 1936, fuerzas del ejército sublevado adscritas a la 5ª División Orgánica con sede en Zaragoza, avanzaron desde sus posiciones en Perdiguera y tomaron Leciñena llegando hasta el puerto de Alcubierre. Una semana más tarde, el 19 de octubre, conquistaron igualmente la ermita de Santa Quiteria en Tardienta.

El frente quedó establecido en este punto hasta finales de marzo de 1938, momento de penetración de las fuerzas franquistas en dirección a Sariñena y Lérida.

guerracivilespañola_monegros_huesca_bellumnostrum

El monumento a los caídos fue erigido a principio de los años cuarenta en el monte de Puig Ladrón (699 m), para recordar las gestas protagonizadas en este entorno por el ejército sublevado y la Falange.

La gesta de San Simón, recordada también con un monolito en la zona de vivac, fue cantada en tonos épicos por la prensa aragonesa del momento y la historiografía franquista posterior.

POSICIÓN DE SANTA QUITERIA

En la ermita de Santa Quiteria habrá que hacer la siguiente parada. Mirad bien porque desde allí la visión estratégica que tendréis del frente es la que tenían los soldados.

Esta posición constituye un enclave de indiscutible relevancia geoestratégica en el frente aragonés de la Guerra Civil. Desde aquí, se ven las carreteras de Huesca y de Zaragoza, la vía del tren y la llanura de Almudévar.

La amplia meseta en la que se asienta -loma del Centro, loma Larga, Valdelayeto…- en las estribaciones al norte de la Sierra de Alcubierre, protagonizó algunas de las páginas más sobrecogedoras de la contienda, desde el inicio mismo de la guerra y hasta el avance franquista en dirección al Mediterráneo. Su dominio proporcionaba un privilegiado observatorio y un inmejorable escenario tanto en defensa como en la planificación del ataque.

Los trabajos de excavaciones, recuperación y musealización de esta posición se ejecutaron, en un primer momento mediante un Taller de Empleo en colaboración con el INAEM (Instituto Aragonés de empleo) durante un período de seis meses.

Todos los trabajos de recuperación han sido dirigidos por un reducido equipo de personas que han venido compartiendo desde sus inicios los criterios a aplicar sobre el terreno. En buena parte de los trabajosde restauración ha sido preciso la incorporación de materiales de consolidación, piedras, madera y otros de manera que todo el trabajo realizado no sufra un deterioro al paso del tiempo.

El grado de deterioro y erosión de la mayoría de las posiciones militares a lo largo de estos años ha obligado a rehacer casi en su totalidad muchos tramos de trincheras, así como las posiciones más destacadas, como refugios, pozos de tirador, etc. En todo momento se han respetado los parámetros de los manuales de construcciones militares de la época con la asesoría y la inestimable colaboración del coronel D. Fernando Martínez de Baños, que desde el primer día sesumó de manera entusiasta al proyecto.

Los trabajos de rehabilitación se han centrado en la recuperación del pozo-observatorio construido con materiales pétreos del terreno, y en la excavación de un asentamiento defensivo dotándolo de los elementos más comunes: ramales de comunicación, pozos sencillo y doble de tirador, asentamientos de lanzagranadas y ametralladora ligera, así como abrigo ligero que servía para el mando y el posible almacenaje de pertrechos diversos.

Si hay algo que quieras comentarnos, puedes hacerlo aquí!

Recent Posts

Follow Us

Categorías

Weekly Tutorial

About Me

Si te gustan nuestros artículos, por favor, síguenos en las redes sociales. Así nos ayudas a continuar haciendo lo que más nos gusta!

About Me